Últimos casos

Un Abogado especialista en accidentes de tráfico, velará por sus intereses y sabrá si la cuantía de la indemnización que le ofrece la aseguradora es la justa. Estos son los últimos casos asesorados en nuestro despacho.

1.- Juicio por accidente de tráfico

El Sr Luis G.M perdió un juicio por falta de asesoramiento. Se trataba de un juicio civil de cuantía inferior a 2.000 euros, por lo que no necesitaba abogado. El Sr. Luis G.M, me hizo partícipe del caso cuando ya tenía la sentencia, que no era recurrible. Éste señor había decidido ahorrarse un dinero que luego necesito doblemente y acudió a mi despacho cuando ya tenía la sentencia irrecurrible, es decir,  cuando ya era tarde para poder defender su caso.

Cuando ocurre un accidente de tráfico, en primer lugar, tendríamos que hacer un parte amistoso. Esta tarea no es sencilla. El Sr Luis G.M nunca había tenido un accidente de tráfico en 20 años  como conductor. Fue un siniestro de escasa importancia, pero en los detalles está la clave para ganar o perder una demanda por accidente de tráfico.

Mi cliente había aparcado en un centro comercial muy concurrido, incluso había parado el motor, cuando otro vehículo le golpeó maniobrando. La primera reacción de mi cliente fue de ira, aunque luego se tranquilizó. El resultado fue que el maletero  de mi cliente quedo abollado sin que se pudiera cerrar la puerta del mismo. Un daño que le costó 1450 eurosreparar. El otro conductor aceptó su culpa.

Comenzaron a redactar el parte amistoso, pero mi cliente estaba exaltado y como nunca había cogido un parte amistoso no sabía muy bien cómo completarlo.

El conductor del otro vehículo aprovechó  que mi cliente estaba nervioso y lo guío en la elaboración del parte. Probablemente ya tenía experiencia en este tipo de asuntos y en la tramitación de la denuncia por lesiones. Mi cliente se dejó llevar y se asesoró por el culpable. Este fue su primer error y el que le costó perder el juicio y la correspondiente indemnización por el accidente de tráfico.

El parte amistoso es una prueba fundamental y esencial en un juicio, en él se cuenta cómo ha sucedido el accidente y un Juez lo valorará a la hora de dictar sentencia, por tanto hay que saber cómo rellenarlo y no dar por sentado que sabemos cómo rellenarlo

Hay muchos consejos escritos en diferentes foros, pero sin duda en los pequeños detalles encontramos la victoria en los caso de tráfico y si no sabe completar un parte amistoso, no pasa nada, llame a su abogado de confianza que le aconseje, pues está en juego que el otro conductor le repare o no lo daños sufridos

Entre los consejos a tener en cuenta

1.- No tener prisa en redactarlo. Conviene hacer memoria de cómo sucedió el accidente e intentar reflejar el mayor número de detalles. Además tienes que ponerte en el lugar de la persona que lo va a estudiar (Juez, abogados, etc) y pensar si lo podrá entender y sí lo que redacto me puede perjudicar

2.- Si no te ves capacitado llama a tu abogado de confianza o incluso a la policía, y en caso de lesionados, al servicio de emergencias

3.- En el parte, señalar las casillas que se parezcan a lo sucedido. No rellenar por rellenar, mejor dejar en blanco para su posterior explicación en sede judicial. Si no se acomoda una casilla a los hechos mejor dejarla en blanco para que no haya una interpretación errónea

4.- En Observaciones indicar al máximo de detalle cómo ocurrió el accidente (lugar del accidente, hora, visibilidad, con motor encendido o apagado, matricula del otro vehículo etc)Hay que fijarse en todo

5.- Nunca firmes si no estás de acuerdo con lo declarado por el conductor contrario. Si no sabes lo que estás firmando indica “no conforme”

6.- Busca el mayor número de testigos que avalen tu versión, serán determinantes en caso de juicio. Deberás coger sus datos de contacto para ser citados por el Juzgado

7.- No te aguantes el  pequeño dolor, normalmente, al día siguiente del accidente, los dolores se intensifican. Consigue un parte médico.

En día del juicio, el Sr Luis G.M se presentó sólo pues sabía que tenía razón (segundo error)sin embargo,  el otro conductor fue asistido de su abogado que hábilmente supo dirigir el juicio, poner en duda en el interrogatorio al Sr. Luis y finalmente perdió el juicio y tuvo que abonar los gastos que le ocasionó el otro vehículo. El Sr Luis G.M no supo probar la verdad ni aportar pruebas que le dieran la razón

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2.- Indemnización por accidente de tráfico

Como caso paradigmático, hace tres meses llegaron a mi oficina D. Víctor G.R. y Dña. Daniela G.G., cuyo hijo D. Pedro G.G., menor de edad, el día 15 de septiembre de 2014 había sido atropellado al salir del instituto en un paso de cebra, sufriendo importantes lesiones por accidente de tráfico.

El conductor no se había fijado en que la zona por la que conducía era un área escolar y que, además, se había saltado el paso de cebra por el que en ese momento caminaba el menor accidentado.

Las consecuencias del accidente, aparte del tremendo susto y angustia que sufrieron mis clientes, fue que el menor, D. Pedro G.G. tenía las piernas rotas, y magulladuras tanto en el cuerpo como en la cara.

Un hecho importante que mis clientes me habían comunicado es que su hijo había empezado a jugar en un equipo de fútbol, tenía una alta consideración por su entrenador, y este accidente de tráfico perjudicaba ciertamente su futuro.

Como abogado experta en indemnizaciones por lesiones accidentes tráfico, entendía que la indemnización debía contemplar, no sólo los daños físicos y sus posibles secuelas, sino el hecho de que durante un tiempo no podría seguir el ritmo de los entrenamientos ni competir por haber sufrido este accidente de tráfico.

El conductor reconocía que la culpa recaía únicamente en él al no parar en el paso de cebra por el que pasaba el hijo de mis clientes a la salida de clase. Pero el desacuerdo recaía en la cuantía que en calidad de indemnización debía hacerse cargo el conductor, pues entendía que la cantidad que, en concepto de indemnización por las lesiones derivadas del accidente de tráfico, se le iba a solicitar era demasiado elevada.

Siempre que se acude a un abogado es con la confianza de que va a defender tus intereses lo máximo posible, y esto pasa muchas veces por la capacidad de negociar y convencer a la parte contraria, en este caso, a la aseguradora del conductor, de que había que intentar llegar a un buen acuerdo dadas las circunstancias en que se había producido el accidente.

Se trataba de hacerles ver que lo mejor era llegar a un buen acuerdo, evitando el recurso a la vía judicial con los inconvenientes que la celebración de un juicio podría traer, y dado el perfil y las características que tenía este caso.

En términos generales, para calcular la indemnización correspondiente a un accidente de tráfico hay que tener en cuenta el Baremo (Resolución de 5 de marzo de 2014, de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, por la que se publican las cuantías de las indemnizaciones por muerte, lesiones permanentes e incapacidad temporal que resultarán de aplicar durante 2014 el sistema para valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación).

Este Baremo se compone de una serie de tablas y criterios de valoración que nos va a permitir calcular la indemnización en función de las lesiones y secuelas que derivan de un accidente de tráfico.

Asimismo, nos va a actualizar las cantidades a percibir en caso de muerte (cuyo caso no es este afortunadamente); de lesiones permanentes; y en los supuestos de incapacidad temporal.

Pues bien, si cogemos el Baremo, vemos que para este caso tendríamos que ver la Tabla III donde se recogen las indemnizaciones básicas por lesiones permanentes (incluidos daños morales); la Tabla IV que establece los factores de corrección para las indemnizaciones básicas por lesiones permanentes; y la Tabla V donde se establecen las indemnizaciones por incapacidad temporal (compatibles con otras indemnizaciones).

Según la Tabla V, las cantidades que se establecen serían las siguientes:

A) Indemnización básica (incluidos daños morales):

Día de baja…………………………………………Indemnización diaria –Euros

Durante la estancia hospitalaria……………………………………………….71,84

Sin estancia hospitalaria:

  • Impeditivo…..…………………………………………………………….58,41
  • No Impeditivo…………………………………………………………… 31,43

Un día de baja impeditivo aquél en que la víctima está incapacitada para desarrollar su ocupación o actividad habitual.

El hecho de que la víctima del accidente de tráfico sea un menor que estudia en un Instituto y que juega en un equipo de fútbol donde es altamente considerado y con ciertas expectativas futuras, hace que tenga que valorar estos aspectos a la hora de cuantificar la indemnización correspondiente.

Con la información que me facilitan mis clientes obtengo los siguientes datos:

  1. Pedro G.G. sufrió la rotura de ambas piernas; magulladuras en cara y cuerpo; 20 días de hospitalización; días impeditivos: 30; días no impeditivos: 45. Por lo tanto, en principio, la indemnización en principio oscilaría entre 8.162,78 y 8.623,13€.

Obviamente, la cuantificación de la indemnización va a estar sujeta a la valoración que el médico forense realice.

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3.- Atropello por conductor ebrio

Un caso que se dio entre el grupo de de abogados de accidentes de tráfico en Madrid en el que colaboro habitualmente le ocurrió  a María Luisa L.  F., de 28 años y profesión administrativa,  quien fue atropellada por un conductor que dio positivo en Alcoholemia  en el marco del atestado policial que se levantó  a posteriori.

A consecuencia del atropello mi clienta sufrió una serie lesiones en forma de rotura de peroné en  dos puntos  y alguna hemorragia  interna que necesitaron de 250 días de recuperación, 10 de ellos hospitalarios, 90 impeditivos y el resto de carácter no impeditivo.  Afortunadamente para ella, debido a su juventud, no le quedaron secuelas permanentes, aunque tuvo que tenerse en cuenta la situación de baja en su trabajo durante más de tres meses.

Respecto de la parte penal, fue condenado por un delito del artículo 379 en relación con lesiones del artículo 147.1, ambos del Código Penal. Por aplicación del artículo 382,habiéndose producido el resultado de lesiones se condenó por el delito más penado (lesiones) a la pena de prisión de 2 años, la cual se suspendió una vez se procedió al pago de la responsabilidad civil a la víctima que quedó  calculada en el juicio.

El cálculo de la pena se hizo en base al baremo de 2013, de acuerdo con los siguientes criterios en los que se da un valor a  clase de día de recuperación, además de otros factores de corrección:

  1. Días de hospitalización (10, a razón de 71,63 €/día). 716,3 €
  2. Días impeditivos (90, a razón de 58,24 €/día): 5.241,6 €
  3. Días no impeditivos (50, a razón de 31,34 €/días): 1.567 €

Por último, teniendo unos ingresos netos anuales la  perjudicada de 23.200 € netos anuales, se estableció un factor de corrección del 10%, previsto para varios supuestos en el propio baremo. Al final la  indemnización resultó de 8.277,39 €. Por lo tanto, visto el número de disciplinas jurídicas que hay que manejar es del todo recomendable acudir a abogados de accidentes automovilísticos como es mi caso.

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4.- Cervicalgia por accidente de tráfico

Así vino a nuestro despacho Maite H. G. En Mayo de 2013 estaba parada en un semáforo en rojo al detener su vehículo, inmediatamente detrás del vehículo “B” y antes del vehículo “C”, que también se detuvo ante esa señalización; cuando por consecuencia de una distracción del conductor del vehículo “D”, este último golpeó al que le precedía (vehículo “C”), y éste a su vez colisionó con el de Maite H. G. (vamos, lo que viene siendo un golpe en cadena de libro)

Es en este momento cuando las aseguradoras ponen en marcha su mecanismo de desgaste de paciencia, mecanismo éste que consiste en hacer frente sin ninguna duda a las reclamaciones de las aseguradoras contrarias, pero (siempre hay un pero) ofreciendo indemnizaciones irrisorias, por no decir anecdóticas.

Por ello Maite H. G., bien asesorada por un experto en accidentes de tráfico, pudo plantarse antes de firmar el sí quiero a un acuerdo que denostaba por completo todos los daños sufridos, y que de hecho sigue sufriendo, por esa cervicalgia producida en ese dichoso accidente de tráfico.

La aseguradora, muy rauda, en un principio ofreció a la Maite H. G., como indemnización por cervicalgia en accidente de tráfico, la cantidad de 800€ (lo que le parecía casi un insulto), cuando el informe forense se determinó que las cantidades a indemnizar eran las siguientes:

59 días impeditivos x 58,24€/día = 3.436,16€.

35 días no impeditivos x 31,24€/día = 1.093,40€.

10% de factor de corrección sobre los días de baja = 452,95€.

2 puntos de secuela por x 809,25€/día = 1.618,5€.

10% de factor de corrección sobre las secuelas = 161,85€.

Total: 6.762,86€.

Y es entonces cuando yo, como abogado especializado en accidentes de tráfico, puse también en marcha el mecanismo de reclamación por cervicalgia en accidente de tráfico en 2.013 (ya que se ha de tener en cuenta el año en el que tuvo lugar el accidente).

Y es que las aseguradoras intentan no tener en cuenta que las cervicalgias por accidente de tráfico y sus secuelas son largas en el tiempo, causan a veces recaídas que no se contemplan, y sobre todo, desgastan física y moralmente a aquellos que las sufren. Incluso puede ser que en un primer momento no se tengan síntomas de cervicalgia por accidente de tráfico y sea pasados unos días cuando esta dolencia empiece a dar la cara.

Por tanto, antes de iniciar acciones legales intenté llegar a un acuerdo con la aseguradorade los 800€. Su respuesta a nuestras reclamaciones fue indicarnos que el mayor número de fraudes a las empresas aseguradoras se concentra en este tipo de dolencias, y por ello, y resumiendo mucho el proceso de negociación, pagan justos por pecadores.

Ahí es cuando ya “metimos la segunda” y presentamos denuncia penal por infracción del art 621.3 del Código Penal, ya que la jurisprudencia del Tribunal Supremo mantiene de forma unánime que, para la concurrencia de una falta de lesiones imprudentes contenida en el artículo 621.3 del Código Penal, resultará necesario que tales lesiones, objetivamente consideradas, sean incardinadas dentro del delito de lesiones previsto en el artículo 147.1 CP, y por tanto, se requiera de un tratamiento médico posterior, esto es, se precise de una actividad curativa o un plan terapéutico a desarrollar en el tiempo, adicional a la primera asistencia facultativa (entre otras, SSTS 2 junio 1994,12 julio 1995, 31 enero, 2 julio y 16 diciembre 1996, 28 febrero y 19 noviembre 1997, y 26 febrero 1998).

De esa manera las negociaciones se reiniciaron con otro “talante”, y la aseguradora entendió que el caso de Maite H. G. no era precisamente el típico fraude que tanto descuadran los balances contables de estas empresas. Entiendo, por otra parte, que las aseguradoras no son hermanitas de la caridad, pero extrapolar casos puntuales a absolutamente toda reclamación que se les plantea, cuando menos, es reprochable.

Así, finalmente conseguí que Maite G. H. percibiera la cantidad de 5.748,43€ de manera extrajudicial, y sin someterla al desgaste que supone andar a la gresca con la aseguradora, evitando las dilaciones propias de estos procesos y al menos con la satisfacción no sólo nuestra por el trabajo bien hecho, sino porque (de alguna manera), contribuimos a que el proceso de recuperación que todavía le espera a Maite G. H. sea un poco más llevadero.

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5.- Denuncia por accidente de tráfico

Violeta S. E., cuando circulaba con su vehículo, encontrándose parada, con la señalización de intermitencia activada, en una intersección para, una vez que pasasen los vehículos que transitaban en sentido contrario, proceder a girar a la izquierda, otro vehículo que circulaba en su mismo sentido colisionó por alcance trasero contra su vehículo. Violeta S. E. presentó un escrito de denuncia ante el Juzgado ella misma sin recibir el asesoramiento de abogado alguno.

Una vez presentada la denuncia, el Juzgado procedió al archivo de la causa por entender que los hechos que relataba no resultaban acreditados. Fue entonces cuando se puso en contacto conmigo para que le resolviese el problema y procediese a reclamar la indemnización por accidente de tráfico que le correspondía.

Recurrí el archivo del procedimiento y la Audiencia Provincial estimó nuestro recurso de apelación, ordenando la reapertura del procedimiento. Así, se siguieron los cauces normales y Violeta S. E. fue vista por el Médico Forense a fin de que informase sobre las lesiones que había padecido y las secuelas que le quedarían, así como estableciendo los días de curación y dando puntuación a las secuelas, tomando como guía el baremo que se aprueba por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

Una vez que tuve este informe forense propuse la indemnización que entendía pertinente a la aseguradora, y tras varias negociaciones, Violeta S. E. recibió las siguientes cantidades: por los días que estuvo de incapacidad temporal: 2.077,86€>7span>; por las lesiones permanentes o secuelas: 1.730,17€; y por gastos de asistencia médica: 450€.

En esta ocasión no fue necesario acudir a juicio, pero a veces puede ocurrir que se vea obligado a ello porque la aseguradora contraria no acepte su responsabilidad o porque le ofrezca una indemnización muy por debajo de sus pretensiones.

Para estos casos, si se ha denunciado penalmente se puede reservar la acción civil para, una vez finalizado el procedimiento penal, reclamar en vía civil la indemnización. O bien no reservarla, por lo que en la vía penal también se discutirá sobre dicha indemnización, aunque no se aprecie responsabilidad penal del denunciado. En este supuesto, el juez penal dictará lo que se denomina Auto de cuantía máxima, en el que fija la indemnización que corresponde a la víctima y que es directamente ejecutable.

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6.- Indemnización por accidente

Andrea S. Ch. había acudido a nuestro despacho por ser conocedora de las situaciones que se generan por los numerosos accidentes de tráfico e indemnizaciones en Madrid. Permaneció cuatro días en el hospital, 31 de baja sin poder ir a trabajar y luego otros 25 días de recuperación con ejercicios de rehabilitación compatibles con el trabajo.

El accidente había ocurrido sobre las 23.20 horas en la glorieta de Ríos Rosas. Un coche la embistió lateralmente tras, supuestamente, saltarse un semáforo circulando a velocidad excesiva, muy por encima de la permitida.

Como es habitual se puso en marcha el protocolo de accidentes. La Policía Local, los servicios de Protección Civil y la ambulancia se presentaron al poco tiempo en el lugar de los hechos. Andrea S. Ch. fue evacuada en ambulancia a un hospital privado.

Conocidos todos los detalles, la valoración económica que hizo mi despacho alcanzó los 37.500€ por todos los conceptos, sin contar los propios gastos de hospitalización ni rehabilitación, a cargo directo de la aseguradora.

En el escrito de demanda añadimos naturalmente el informe de la Policía Local, en el que se señalaba que el conductor causante del accidente se había saltado un semáforo en un cruce muy peligroso y a una velocidad excesiva; pero no dio positivo en la prueba de alcoholemia.

Por este motivo, y buscando el principio de responsabilidad civil derivado de si se acredita la penal que instituye el artículo 116 del Código Penal, tramité el asunto a través de un procedimiento penal, a salvo del proceso civil que pudiese posteriormente reproducirse en el caso de que el primero no fuese admitido por el juez, o que incluso fuese desestimado por sentencia.

En el escrito de contestación la compañía de seguros declaraba que el importe de las indemnizaciones se situaría en 16.200€.

Nuestra intención era que el juez determinase que el asunto podía encajar en la comisión de alguno de los delitos contra la seguridad vial tipificados en los artículos 379 a 385 del Código Penal (conducción temeraria, exceso de velocidad, alcoholemias, etc…), en concurso con el 147 del mismo cuerpo legal o, alternativamente, con algunos de los artículos hasta el 156 o, subsidiariamente, con los artículos 617 a 622.

El Ministerio Fiscal se personó por escrito declarando que el accidente encajaba en el artículo 379.1, y que de esta forma se determinaba la responsabilidad penal del conductor del coche infractor, con una pena de tres a seis meses de prisión, o multa alternativa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 91 días y la pérdida del carné entre uno a cuatro años.

La valoración que hacía la compañía se seguros en su escrito de contestación tenía un fallo importante, o al menos una omisión, deliberada o no, en su baremo indemnizatorio. Tras consultar el punto neutro de información, la compañía confirmó que mi mandante no tenía trabajo en ese momento y que estaba en situación legal de desempleo.

Sin embargo, la jurisprudencia ha determinado que las indemnizaciones por lesiones y daños y perjuicios deben tener en cuenta siempre un factor corrector de, al menos, el 10% al alza sobre la base, puesto que aun sin trabajo está en edad laboral. El tramo mínimo del 10% a mayores sobre la base se aplica en estos casos, por tanto, a los ingresos de hasta 28.758€ anuales.

No sólo esta cuestión resultaba ajena a la aplicación del buen derecho, sino que incluso elEstatuto de los Trabajadores establece que no es necesaria la formalización de un contrato escrito y, por tanto, no constaría en el Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE), al que se acude dentro del punto neutro en el caso de que la duración de la relación laboral por tiempo determinado fuese inferior a las cuatro semanas.

Por eso es necesario, no sólo investigar a fondo las interpretaciones posibles de las leyes, sino la situación real e individual de cada una de las personas que acuden a un despacho de abogados en busca de un buen especialista.

Con el escrito provisional de la Fiscalía en contra de sus intereses –sobre todo los de su asegurado, por la responsabilidad penal- y con mi demanda, la compañía de seguros buscó un acuerdo. Logró la conformidad una vez que el Ministerio Fiscal redujo su petición a la pena de multa de 8 meses, con un coste diario de 20€, y la privación del permiso de conducción durante ocho meses.

Y del lado indemnizatorio, acordó con mi cliente que la cuantía sería de 35.200€.

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7.- Baja por accidente de tráfico

Para que nos hagamos una idea voy a poner un ejemplo, el de María Dolores M.U. que estaba de baja por un accidente de tráfico en Madrid. María Dolores M.U. sufrió una serie de lesiones muy graves tras invadir su carril una furgoneta e impactar semi frontalmente con su coche.

Maria Dolores M.U. estuvo hospitalizada 2 meses, tras lo cual continuaba de baja y no podía trabajar pero estaba en su domicilio y se desplazaba -con ambulancia- semanalmente al centro de salud a realizar unas pruebas de seguimiento. Tras este período se iniciaría la etapa de rehabilitación (que los médicos estimaban en otro período no inferior a 6 meses).

Pues bien, tras el período de hospitalización, la compañía de seguros, con la excusa de reparar el coche accidentado, se puso en contacto con ella y le ofreció una indemnización consistente en la reparación del vehículo más una indemnización por accidente de tráfico que ascendía a 4.300 € aproximadamente, a razón de a groso modo 71 € por día de hospitalización por los 60 días que había pasado en el hospital.

Fue entonces cuando María Dolores M.U. se puso en contacto conmigo. Simplemente le expliqué lo mismo que he expuesto en los párrafos precedentes. Ella tenía 35 años el día del accidente y unas rentas anuales de 54.000 €. Lo primero que hice fue dirigirme a la compañía y declinar cualquier tipo de negociación o cálculo hasta la fecha del alta médica definitiva. Asimismo les inste a la reparación inmediata del vehículo accidentado.

María Dolores M.U. estuvo finalmente 14 meses de baja. De ellos estuvo 10 meses asistiendo diariamente a rehabilitación lo que le conllevó una serie de gastos de desplazamiento y compra de distintos productos farmacéuticos y de terapia. Tuvo además y gracias al descansado, sufrido y prolongado período de baja la suerte de que no le quedaron secuelas del accidente.

Tras todo esto, fue cuando yo como abogado especialista en indemnizaciones de tráfico, me dirigí a la compañía y les reclamé 60 días de hospitalización y 360 días impeditivos. A esto le sumé un factor de corrección por la renta acreditada y los distintos gastos en los que se había incurrido de forma inevitable para curarse. En total 33.750 € que incluía todos los conceptos expresados.

La compañía se mostró reacia en un principio, pero los gastos y las indemnizaciones que marcan los baremos están ahí y son los que son. No tiene sentido reunirse una y otra vez para calcular la indemnización por accidente de tráfico. Enseguida les planteé que iba a presentar una demanda y ante la consistencia mía e inconsistencia de sus argumentos, se avinieron a pagar los 33.750 € lo que supuso que mi cliente obtuvo 29.450 € más de lo que le habían ofrecido en un principio.

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8.- Reclamación de daños por accidente de tráfico

Para ilustrar esta mecánica pondré un ejemplo muy sencillo que he llevado este año de 2014. Se trata del caso de María A. S., de 40 años, que fue embestida por un coche que no respetó una señal de STOP en una carretera secundaria. A consecuencia de estos hechos el automóvil que conducía sufrió un siniestro total, mientras que ella sufrió unas lesiones consistentes en una cervicalcia aguda, así como una cadera rota y diversos cortes en cara y brazos.

Tales lesiones necesitaron de 90 días para su sanación, siendo 15 de estancia hospitalaria, 30 impeditivos y el resto, otros 45, no impeditivos de rehabilitación parcial. También quedó mi cliente, a consecuencia de la rotura de cadera, con unas secuelas que fueron valoradas por el informe médico en cinco puntos.

Por consiguiente aplicando el baremo actualizado a 2014 de la ley de responsabilidad civil y seguros de vehículos a motor, cada día de estancia hospitalaria equivale a 71,84€ y los impeditivos y no impeditivos a 58,41€ y 31,43€ respectivamente. Por otro lado, sus secuelas fueron valoradas en 5 puntos, a razón de 864,98€ por punto. En último lugar, debido a que María trabajaba en ese momento  con un sueldo de 20.000 € brutos al año se  le aplicó a la indemnización un porcentaje del 10% como lucro cesante. En total, en cuanto a los daños por lesiones, se le reconoció por el juzgado una indemnización de 9.412,53€.

Y en cuanto a los daños materiales, siendo el vehículo resultado de un siniestro total, el seguro dio el valor venal del vehículo en el 2014, teniendo en cuenta que el año de matriculación fue el 2005. En este caso, es decir, el valor de mercado que tendría el auto en el caso de que su dueña quisiera venderlo en el momento del accidente, fue calculado pericialmente en 2.121€.

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9.- Cálculo de indemnización por accidente

Utilizo el ejemplo de Óscar M. M., quien se dirigió a mi despacho por recomendación de su hermano, Luis M. M., cliente habitual. Óscar M. M. fue víctima de un accidente de tráfico en febrero de 2014. Sufrió lesiones en un brazo y una pierna y tuvo que ser operado quirúrgicamente de la rodilla de la pierna lesionada.

Valoración de los días de baja en el cálculo de la indemnización por accidente de tráfico:

Óscar M. M. estuvo 17 días hospitalizado, incluyendo la operación de rodilla, que tuvo algunas complicaciones.

Días de baja hospitalaria: 17 días x 71,84€ = 1.221,28€

No pudo utilizar el brazo con cierta normalidad hasta 3 meses y medio después de accidente y la pierna se demoró aún tres meses más.

Días de baja impeditiva: 195 días x 58,41€ = 11.389,95€

Tuvo que hacer rehabilitación de la rodilla y de la pierna durante dos meses más hasta que recibió el alta médica.

Días de baja no impeditiva: 60 días x 31,43€ = 1.885,8€

Como puede verse, se multiplica el número de días de baja hospitalaria, impeditiva o no impeditiva, por el valor de cada tipo de día de baja establecido en el baremo correspondiente, en este caso el de 2014, para conocer el importe de la indemnización por baja. La suma total de las cuantías anteriormente mencionadas constituye el importe de la indemnización por baja que corresponde a Óscar M. M.; en el presente caso, 14.497,03€.

Valoración de las secuelas al calcular la indemnización por accidente de coche:

A Óscar M. M., de acuerdo con el informe forense emitido recientemente, sólo le han quedado secuelas en la rodilla y la pierna derecha. Óscar tenía 37 años cuando sufrió el accidente. Se le han otorgado 7 puntos por inestabilidad de tobillo y 30 por la anquilosis de rodilla.

En este caso, al existir secuelas concurrentes, se hace necesario utilizar la fórmula de Baltazar:

1) Anquilosis de rodilla …………………………………………………………….     Treinta puntos.

2) Inestabilidad de tobillo por lesión ligamentosa ……………………………   Siete puntos.

[(100 – S) x s] + S = [(100 – 30) x 7] + 30 = 34,9 puntos. Por tanto, 35 puntos de

100              100

secuelas, ya que se redondea al alza.

Me he limitado a sustituir en la formula la “S” por los puntos correspondientes a la secuela de mayor puntuación y “s” por los puntos correspondientes a la secuela de menor puntuación.

En caso de que hubiese más de dos secuelas concurrentes, el resultado de las dos primeras se aplica en la fórmula junto con la tercera, y así sucesivamente, en caso de ser necesario.

35 Puntos x 925,56€ = 32.394,6€.

Valoración de los factores de corrección al calcular la indemnización por accidente:

Óscar M. M. percibía al tiempo del accidente un salario de 28.000€ anuales, por lo que aplicaremos el 10% sobre las cantidades anteriores (46.891,63€), es decir: 4.689,16€.

Por lo que la cantidad total de indemnización en el caso de Óscar M. M., sin perjuicio de otros gastos justificados, es de 51.580,79€.

No obstante, de acuerdo con la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional, de existir culpa relevante en el causante, declarada judicialmente, es posible reclamar perjuicios superiores, siempre que consten debidamente justificados.

Procede poner de manifiesto que el Real Decreto Legislativo 8/2004, que regula esta materia, establece para los accidentes de tráfico una responsabilidad objetiva en materia de daños personales, estableciéndose un baremo obligatorio para cuantificar las indemnizaciones por dichos daños.

En el momento presente, aunque la reclamación de Óscar M. M. se está tramitando por vía penal, la aseguradora se ha puesto en contacto con nosotros y nos ha informado de su intención de formalizar una propuesta si no prospera la vía penal.

Otros gastos reclamables son: los de farmacia, los de desplazamiento al médico o a la rehabilitación… siempre que estén debidamente justificados.

No obstante, las posibilidades no se agotan aquí, pues la indemnización anterior puede verse incrementada por el hecho de que la lesión incapacite a la víctima para la actividad u ocupación habitual (como en el caso de que Óscar M. M. fuese un deportista), por daños morales que tienen carácter complementario, daños materiales ajenos al vehículo, lucro cesante…

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10.- Indemnización con lesiones

Unos meses atrás acudió a mi despacho, especializado en reclamaciones por accidentes en Madrid, María P. P. para pedir mi consejo legal a propósito de los hechos que le acababan de ocurrir: encontrándose en una sucursal bancaria se disponía a salir por donde ella pensaba que estaba la puerta y chocó contra un cristal. Realmente en ese lugar no se encontraba la puerta sino que era una zona acristalada.

María P. P. fue atendida por los empleados de la sucursal que llamaron a la asistencia sanitaria. Trasladada al hospital fue asistida de urgencias y se le diagnosticó el tratamiento necesario. Terminado el tratamiento se pudo determinar con precisión cuáles eran las lesiones y secuelas sufridas. Como consecuencia del golpe tuvo un corte debajo del ojo, quedando una cicatriz con el consiguiente perjuicio estético. Igualmente sufrió una pérdida de visión parcial en el ojo izquierdo.

Tras un estudio del tema informé al cliente de que la normativa sectorial que regula este tipo de establecimientos prevé que en el caso de que existan zonas acristaladas sin otros distintivos que permitan identificarlas deberán estar debidamente señalizadas para evitar el riesgo de impacto.

En base a lo anterior presenté en el Juzgado competente demanda judicial para reclamar a la entidad financiera y su aseguradora indemnización por los daños sufridos conforme a lo previsto en el baremo de indemnizaciones por accidentes para 2014, es decir, por el perjuicio estético por la cicatriz en la cara y por la pérdida de visión parcial en un ojo, atendidas la edad y el nivel de ingresos de la víctima, correspondería una indemnización de12.640€.

Al ser notificada la demanda la aseguradora del Banco se puso en contacto conmigo para ofrecernos un acuerdo para dar por terminado el procedimiento con la entrega de una cantidad de 6.000€. Consultado con el cliente consideré que la postura más conveniente era no aceptar el acuerdo y continuar el procedimiento, puesto que entendía que podría obtener una indemnización superior.

Unos meses después se celebró el acto del Juicio. En éste expuse mis alegaciones para convencer al Juez de la existencia de culpa por la entidad financiera en el accidente, con la declaración de los testigos y peritos que fueron necesarios. En base a ello el Juez dictó Sentencia por la que, estimando mis argumentos pero moderando levemente la indemnización solicitada, condenó a los demandados a indemnizar a mi cliente con una cantidad de 11.625€.

En unos días la aseguradora abonó a María P. P. en su cuenta bancaria la cantidad a la que había sido condenada. La clienta quedó muy satisfecha con mi actuación en ese asunto y con el desenlace final del procedimiento, en cuanto obtuvo una cantidad que consideraba una justa compensación por los daños sufridos.

Este fue uno de los muchos asuntos de reclamación por accidente que he llevado en mi despacho. Al estar especializado en este tipo de asuntos tengo una amplísima experiencia, ya que son cientos los casos como éste que he conocido. Pese a ello, cada nuevo caso que llega lo trato de forma muy personalizada, con la misma atención e incluso el mismo entusiasmo que si fuera el primero. Esa es la forma en que me gusta trabajar en el despacho, en cuanto que lo más importante para mí son los clientes, pues se merecen que ponga el cien por cien de mis capacidades para la resolución de los problemas que me confían.

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11.- Puntos de indemnización por accidente

Hace seis meses acudió a mi despacho María H.A., una señora de mediana edad muy simpática. Vino a mi despacho para realizarme una consulta sobre un accidente de tráfico, debido que tenía conocimiento que estaba especializado en dicho ámbito del derecho.

Me contó que había tenido un accidente hacía dos meses. Había chocado contra un coche.El conductor de ese coche había admitido su culpabilidad en ese mismo momento y había firmado el parte amistoso. Por tanto, su consulta no era sobre cómo determinar la responsabilidad de cada persona involucrada en un accidente de tráfico.

En su momento, acudió a un despacho generalista que se encargó de negociar con la compañía aseguradora el pago de una indemnización por accidente de tráfico en 2014, que ascendía a 2.561 €. La aseguradora le abonó inmediatamente la indemnización que el despacho generalista había calculado. Sin embargo, poco tiempo después, María H.A. se dio cuenta que dicho despacho generalista no había calculado bien la indemnización.

María H.A. ya había recibido la cuantía de la indemnización por parte de la aseguradora por lo que no sabía qué podía hacer para conseguir que la compañía de seguros le abonara la parte que le correspondía de indemnización. Expliqué a María H.A. que debía negociar con la aseguradora el pago de la parte restante de la indemnización (1.049 €) pero sería difícil.

María H.A. me preguntó si podía solicitar intereses de la indemnización por accidente de tráfico pero le contesté que no era posible, dado que la compañía de seguros no había pagado la indemnización íntegra porque no le habían dado la cantidad correcta, a pesar que también es un deber de la aseguradora la comprobación de que las cuantías son las correctas.

Una vez María H.A. contrató mis servicios profesionales, inicié las negociaciones con la compañía aseguradora. Les indiqué que había habido un error en la determinación de la cantidad correspondiente a la indemnización por accidente de tráfico de María H.A. Lógicamente, la compañía de seguros no quiso abonar dicha indemnización, en un principio.

Sin embargo, les expliqué que el error se había producido tanto por parte del despacho generalista como por parte de ellos. El motivo era que la aseguradora también debía comprobar que el importe de la indemnización solicitada era el correcto. Tras un tiempo de negociaciones, la aseguradora decidió que abonaría la parte de la indemnización que no se pagó a María H.A. al principio.

 María H.A. consiguió la parte que no le habían abonado por un error en el cálculo por el despacho generalista, es decir, 1.049 €.Gracias a mis negociaciones con la compañía de seguros, María H.A. consiguió dicha indemnización. Sin embargo, existía un riesgo muy elevado de que la compañía aseguradora decidiera no pagar dicha indemnización porque el error no había sido de ellos, pese a que tengan un deber de comprobar que todo está correcto.

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12.- Latigazo cervical

Hace unos años, acudió a mí, Rosario P.J, que había sufrido un alcance por detrás de su coche, al frenar bruscamente en un semáforo. Al principio, notó como un latigazo en el cuello, pero no le dio importancia y continuó con su rutina habitual. A medida que iban pasando las horas, el dolor era cada vez más agudo, hasta el punto de no aguantar más y tener que acudir al hospital. Como consecuencia, le diagnosticaron esquince cervical y tardó más de 3 meses en recuperarse completamente.

Como Abogado especialista, a la hora de hacer el baremo de la indemnización por accidente de tráfico en Madrid, no solo tuve en cuenta la indemnización básica, es decir, la indemnización por accidente de tráfico sin baja laboral, y los factores de corrección, también los 3 meses de rehabilitación y fisioterapia que necesitó Rosario P.J., para recuperar la completa movilidad del cuello, obteniendo que su indemnización aumentara en más de 5,000€.

Conforme a los datos que obran de la Dirección General de tráfico, en sus resúmenes anuales, durante el año 2011  hubo un total de 83.027 accidentes con víctimas, de los cuales 104.280 resultaron heridos leves y 11.347 fueron heridos graves. En cambio en el año 2012 el total de accidentes con víctimas fue de 83.115, es decir, hubo un aumento de siniestralidad, que también afecto al número de heridos leves pues aumentaron a un total de 105.446 y 10.444 de heridos graves.

Con lo cual, inevitablemente estas cifras afectaron a la indemnización por accidente de tráfico del 2011 y a la indemnización por accidente de tráfico del 2012, pues anualmente las cantidades establecidas por la dirección general de seguros y fondos de pensiones es actualizado.

Recuerdo que en el año 2012 acudió a mi Jorge J.R, pues la compañía de seguros pretendía pagarle la indemnización por accidente de tráfico en base a las cuantías fijadas en el 2011, en cambio, él sostenía que debían de aplicarle las cuantías establecidas para el 2012.

 La publicación en el Boletín Oficial del Estado, se retrasó un poco más de lo habitual y en lugar de hacerlo en enero de 2012, la publicaron el 6 de febrero. Es obligación de la compañía de seguros realizar el pago durante los 3 meses siguientes al accidente, y en el caso de que se siga un tratamiento o la víctima esté aún convaleciente, se puede pactar el fraccionamiento a la espera del informe definitivo donde se establezcan las lesiones y secuelas.

Debido a que Jorge J.R., aún estaba acudiendo a rehabilitación, finalmente se acordó con la compañía de seguros la aplicación de las cuantías del año 2012, suponiendo un aumento de 3,000€ en la indemnización.

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13.- Reclamación por accidente de tráfico

Ése fue el caso de Secundino L. M., quien hacía 5 meses había tenido un accidente. La culpa había sido del otro vehículo, que realizó una maniobra inadecuada al cambiar de carril en la vía y había colisionado con Secundino L. M., que resultó con fracturas en una pierna y un brazo de las que tuvo que ser operado.

El otro conductor reconoció su responsabilidad e incluso escribió de su puño y letra en el parte amistoso que había sido su culpa, y como las lesiones no le impedían a Secundino L. M. seguir desempeñando su trabajo de diseñador gráfico autónomo, decidió solicitar el alta médica tras salir del hospital.

Secundino L. M. llegó a mi despacho preocupado, porque no había tenido noticias de la aseguradora contraria ni de la suya propia; había leído que tenía seis meses para denunciar y temía perder su derecho a reclamar -si es que lo tenía- porque aún no se había curado y el plazo estaba a punto de terminar. Además todo lo que había leído en internet era sobre accidentes con bajas laborales y no sabía si su caso era indemnizable.

En nuestra primera reunión Secundino L. M. pudo despejar todas sus dudas. Su seguro tenía la cobertura de defensa jurídica y podía designarme como abogado para llevar la reclamación con cargo a su propia aseguradora hasta el límite de 3.000€.

Tenía derecho a ser indemnizado aunque no hubiera estado de baja médica; no siempre es necesaria una denuncia penal y el derecho a reclamar por daños personales subsiste durante el plazo de un año a contar desde la fecha de curación de las lesiones o de estabilización de las secuelas.

Envié un burofax tanto al otro conductor como a la aseguradora de su vehículo, emplazándoles a negociar una solución amistosa. A las 3 semanas, Secundino L. M. recibió una oferta de indemnización de 502,88€ por los 7 días que había permanecido hospitalizadopara ser operado.

Rechazamos la oferta, y finalmente la compañía acabó pagando a Secundino L. M. la indemnización de 9.728,86€ que le correspondía legalmente, e incluía los 7 días de hospitalización, los 186 días que tardaron en estabilizarse sus lesiones aunque no estuvo de baja, las secuelas por las cicatrices permanentes resultantes de las operaciones y los factores de corrección por los perjuicios económicos causados.

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